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Contenido del Real Decreto 1036/2017,...

Contenido del Real Decreto 1036/2017, de 15 de diciembre, por el que se regula la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto (drones).

Diario La Ley, Nº 1, Sección Ciberderecho, 2 de Enero de 2018, Editorial Wolters Kluwer

LA LEY 30/2018

Reseña del principal contenido de esta norma por la que se establece el marco jurídico definitivo aplicable a la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) no sujetas a la normativa de la Unión Europea, es decir, básicamente aquellas cuya masa máxima al despegue es inferior a los 150 kg y aquellas otras de masa máxima al despegue superior destinadas a operaciones de aduanas, policía, búsqueda y salvamento, lucha contra incendios, guardacostas o similares.

Carlos B Fernández. El BOE del pasado 29 de diciembre publicó el Real Decreto 1036/2017, de 15 de diciembre (LA LEY 21295/2017), por el que se regula la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto o drones, y se modifica el Real Decreto 552/2014, de 27 de junio (LA LEY 10524/2014), por el que se desarrolla el Reglamento del aire y disposiciones operativas comunes para los servicios y procedimientos de navegación aérea.

Esta norma establece el marco jurídico definitivo aplicable a la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) no sujetas a la normativa de la Unión Europea, es decir, básicamente aquellas cuya masa máxima al despegue es inferior a los 150 kg y aquellas otras de masa máxima al despegue superior destinadas a operaciones de aduanas, policía, búsqueda y salvamento, lucha contra incendios, guardacostas o similares.

Hasta el momento estas aeronaves y las actividades desarrolladas por ellas venían reguladas, con carácter temporal, por el artículo 50 de la Ley 18/2014, de 15 de octubre (LA LEY 15778/2014), de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia.

Recordemos que en la línea del resto de los países de nuestro entorno, la modificación del artículo 11 de la Ley 48/1960, de 21 de julio (LA LEY 47/1960), sobre Navegación Aérea, introducida por la Ley 18/2014, de 15 de octubre (LA LEY 15778/2014), estableció que estos artefactos son efectivamente aeronaves y, como tales, su utilización civil está sujeta a la legislación aeronáutica civil.

Estructura del Real Decreto 1036/2017

Este real decreto consta de 44 artículos, estructurados en seis capítulos, seis disposiciones adicionales, una transitoria, una derogatoria, siete disposiciones finales y un anexo.

El Capítulo I (Disposiciones generales), incluye los artículos 1 (Objeto) a 7 (Supervisión, control y régimen sancionador). El art. 5 establece una serie de Definiciones aplicables a su contenido.

El Capítulo II se dedica a los requisitos de los sistemas de aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS) y se divide en tres secciones: 1.ª Identificación, matriculación, aeronavegabilidad y requisitos del enlace de mando y control (arts. 8. Identificación, a 13. Requisitos del enlace de mando y control.); 2.ª Organizaciones de diseño y producción (arts. 14. Organizaciones de diseño, y 15, Organizaciones de producción) y 3.ª Mantenimiento (arts. 16. Responsabilidades en materia de mantenimiento, a 19. Disposiciones específicas en materia de mantenimiento de aeronaves pilotadas por control remoto de más de 150 kg incluidas en el ámbito de aplicación de este real decreto).

El Capítulo III (Condiciones para la utilización del espacio aéreo), incluye los artículos 20. Reglas aplicables, a 25. Condiciones meteorológicas de vuelo visual.

El Capítulo IV (Requisitos de la operación), se divide en dos secciones: 1.ª Requisitos del operador (arts. 26. Obligaciones generales, a ) y 2.ª Limitaciones en la operación (arts. 29. Limitaciones relativas al pilotaje, a 32. Sobrevuelo de instalaciones).

El Capítulo V (Personal), incluye los arts. 33 (Pilotos remotos), a 38 (Observadores).

Finalmente, el Capítulo VI (Habilitación para el ejercicio de operaciones aéreas especializadas o para la realización de vuelos experimentales), incluye los arts. 39 (Comunicación previa) a 44 (Situaciones de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública).

Las disposiciones adicionales se dedican a la seguridad pública; a las obligaciones específicas en relación con los riesgos a la seguridad, regularidad o continuidad de las operaciones aeronáuticas; a las reglas de policía de la circulación aérea en la operación de aeronaves tripuladas por control remoto con fines recreativos, deportivos o lúdicos; a la investigación de accidentes e incidentes; a las infraestructuras para el uso de RPAS y al no incremento del gasto público.

La Disposición final primera adiciona un nuevo capítulo VIII, Sistemas de aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS), al RD 552/2014, de 27 de junio (LA LEY 10524/2014), por el que se desarrolla el Reglamento del aire, renumerando el actual capítulo VIII como IX. Este nuevo capítulo VIII incluye los arts. 23 bis (Reglas del aire aplicables a las aeronaves pilotadas por control remoto), a 23 quáter (Requisitos de los equipos). Además, se modifica el título de la disposición final cuarta del RD 552/2014 (LA LEY 10524/2014), que pasa a denominarse «Habilitación normativa y medidas de ejecución», y se le adiciona un nuevo apartado 3.

El resto de disposiciones finales se dedican a la actualización de referencias contenidas en la disposición transitoria primera del Real Decreto 552/2014 (LA LEY 10524/2014) (que deberán entenderse realizadas al capítulo IX); al Régimen supletorio de este real decreto (que remite a la Ley 39/2015, de 1 de octubre (LA LEY 15010/2015)); a las medidas de ejecución; a la habilitación normativa; al título competencial y a la entrada en vigor.

El real decreto incluye también un anexo I dedicado a la Categoría y tipo de aeronaves equivalentes a los efectos de lo dispuesto en el artículo 33.1, letra d).

A continuación reseñamos los aspectos más relevantes de esta norma.

Entrada en vigor

Según su disposición final séptima, este real decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado», salvo lo dispuesto en la disposición adicional primera, apartado 2 ("Los propietarios de aeronaves pilotadas por control remoto antes de cualesquier uso fuera del espacio acotado y autorizado para exhibiciones aéreas, vuelo recreativo o competiciones deportivas, deberán cumplir con los requisitos de identificación recogidos en el artículo 8 de este real decreto. Asimismo, las estaciones de pilotaje remoto deberán llevar fijada a su estructura una placa identificativa ignífuga en la que conste el nombre del propietario y los datos necesarios para ponerse en contacto con él"), que resultará exigible a los seis meses de dicha publicación.

Objeto de la norma

Según su art. 1, este real decreto tiene por objeto establecer el régimen jurídico aplicable a las aeronaves civiles pilotadas por control remoto (RPA) a las que no es aplicable el Reglamento (CE) 216/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de febrero de 2008 (LA LEY 2722/2008), sobre normas comunes en el ámbito de la aviación civil.

Para una mejor comprensión de su contenido el art. 5 incluye las definiciones aplicables a sus principales conceptos.

Ámbito de aplicación

Este real decreto es de aplicación (art. 2):

  • a) A las aeronaves civiles pilotadas por control remoto (RPA) cuya masa máxima al despegue sea inferior a los 150 kg o, cualquiera que sea su masa máxima al despegue, cuando estén excluidas de la aplicación del Reglamento (CE) 216/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de febrero de 2008 (LA LEY 2722/2008), por concurrir alguna de las circunstancias que se especifican en su anexo II, que efectúen operaciones aéreas especializadas o vuelos experimentales.
  • b) A las aeronaves civiles pilotadas por control remoto (RPA), cualquiera que sea su masa máxima al despegue, que efectúen actividades de aduanas, policía, búsqueda y salvamento, lucha contraincendios, guardacostas o similares, en su caso, con las salvedades previstas en el artículo 3.

Aparatos no incluidos en el ámbito de aplicación de esta norma

Según el número 2 del artículo 2, este real decreto, no es de aplicación a: a) Los globos libres no tripulados y los globos cautivos; b) Los vuelos que se desarrollen en su integridad en espacios interiores completamente cerrados; c) Las aeronaves excluidas conforme a lo previsto en el apartado 1, esto es, las aeronaves y los sistemas de aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS) militares; las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) utilizadas exclusivamente para exhibiciones aéreas, actividades deportivas, recreativas o de competición, incluidas las actividades lúdicas propias de las aeronaves de juguete y las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) cuya masa máxima al despegue sea superior a 150 kg, salvo que: i) Efectúen operaciones de aduanas, policía, búsqueda y salvamento, lucha contra incendios, guardacostas o similares. ii) Estén excluidas de la aplicación del Reglamento (CE) 216/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de febrero de 2008 (LA LEY 2722/2008), por concurrir alguna de las circunstancias que se especifican en su anexo II.

El art. 3 incluye también varias exclusiones parciales como las de operaciones aéreas de formación práctica de pilotos remotos; las operaciones de policía atribuidas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad por la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo (LA LEY 619/1986); las operaciones de aduanas; las de vigilancia del tránsito viario realizadas directamente por la Dirección General de Tráfico y las operaciones realizadas por el Centro Nacional de Inteligencia.

Necesidad de que el piloto pueda intervenir en todo momento

El real decreto establece en su artículo 4 que el uso de aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) requerirá, en todo caso que su diseño y características permitan al piloto intervenir en el control del vuelo, en todo momento.

Por ello quedan fuera de su ámbito de aplicación el uso de aeronaves civiles no tripuladas que no permiten la intervención del piloto en la gestión del vuelo, las denominadas aeronaves autónomas, cuyo uso en el espacio aéreo español y en el que España es responsable de la prestación de servicios de tránsito aéreo no está permitido.

Este piloto remoto será, en todo momento, el responsable de detectar y evitar posibles colisiones y otros peligros.

Autorizaciones, certificados y habilitaciones previstas en este real decreto

El art. 6 del real decreto establece las normas generales sobre procedimiento. En este sentido, las autorizaciones, certificados y habilitaciones previstas en el mismo serán competencia de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Las resoluciones del Director de la Agencia dictadas en los procedimientos regulados en este real decreto ponen fin a la vía administrativa y frente a ellas podrá interponerse recurso potestativo de reposición en el plazo de un mes desde la notificación de la resolución expresa o, en cualquier momento a partir del día siguiente aquél que, de conformidad con los previsto en este real decreto deba entenderse desestimada la solicitud por silencio administrativo, según lo previsto en los artículos 123 (LA LEY 15010/2015) y 124 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre (LA LEY 15010/2015). Y frente a las resoluciones de los Directores de Seguridad de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea podrá interponerse recurso de alzada ante el Director de la Agencia.

Supervisión, control y régimen sancionador

El ejercicio de las actividades y la realización de los vuelos regulados en este real decreto, así como el cumplimiento de los requisitos establecidos en él, están sujetos a la supervisión y control de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, según establece el art. 7.

El mismo precepto añade que el incumplimiento de lo previsto en este real decreto y su normativa de desarrollo y aplicación constituye infracción administrativa en el ámbito de la aviación civil conforme a lo previsto en la Ley 21/2003, de 7 de julio (LA LEY 1168/2003), de Seguridad Aérea, en particular, en relación con las infracciones contra la seguridad de la aviación civil tipificadas en su artículo 44 y le será de aplicación el régimen sancionador previsto en la citada norma.

Identificación de los drones

El art. 8 prescribe que todas las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) deberán llevar fijada a su estructura una placa de identificación ignífuga, en la que deberá constar la identificación de la aeronave, mediante su designación específica, incluyendo el nombre del fabricante, tipo, modelo y, en su caso, número de serie, así como el nombre del operador y los datos necesarios para ponerse en contacto con él.

Se exceptúan de la exigencia de inscripción en el Registro de Matrícula de Aeronaves Civiles y de la obtención del certificado de aeronavegabilidad a las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) con una masa máxima al despegue que no exceda de 25 kg.

Certificado de tipo y de aeronavegabilidad.

El certificado de aeronavegabilidad que corresponde a las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) es el certificado restringido de aeronavegabilidad y, en su caso, el certificado de tipo restringido (art. 9).

Se exceptúa de esta exigencia la realización de vuelos experimentales con aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) de masa máxima al despegue que exceda de 25 kg. En este caso, a solicitud de la organización que, conforme a lo previsto en el artículo 5, letra s), pretenda realizar los vuelos, podrá emitirse un certificado de aeronavegabilidad RPA especial denominado «certificado especial para vuelos experimentales».

Requisitos del enlace de mando y control

El art. 13 destaca que el enlace de mando y control que forma parte del RPAS deberá garantizar la ejecución de dichas funciones con la continuidad y la fiabilidad necesaria en relación con el área de operaciones.

Diseñadores de las aeronaves (organizaciones de diseño)

Para obtener un certificado de tipo RPA los interesados deberán disponer de un sistema de garantía de diseño y cumplir con las condiciones, requisitos y obligaciones que se establecen para las organizaciones de diseño en la Parte 21 (art. 14).

Fabricantes de las aeronaves (organizaciones de producción)

Los fabricantes de aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) serán responsables de las aeronaves que fabriquen (art. 15).

Los fabricantes de aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) cuya masa máxima al despegue no exceda de los 25 kg deberán elaborar para cada aeronave la documentación relativa a su caracterización, con el contenido previsto en el artículo 26, letra a), y una declaración de conformidad de la aeronave con dicha caracterización, que se entregarán al operador.

Las organizaciones que fabriquen en serie aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) cuya masa máxima al despegue sea superior a 25 kg o una aeronave que disponga de un certificado de tipo RPA, deberán ser aprobadas por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea previa acreditación del cumplimiento de los requisitos establecidos en la Parte 21 para las organizaciones de producción.

Responsabilidades en materia de mantenimiento de las aeronaves no tripuladas

El fabricante de una aeronave pilotada por control remoto (RPA) o, en su caso, el titular de su certificado de tipo deberá elaborar y desarrollar un manual o conjunto de manuales que describan su funcionamiento, mantenimiento e inspección. Estos manuales deberán incluir directrices para realizar las tareas necesarias de inspección, mantenimiento y reparación a los niveles adecuados y específicos de la aeronave y sus sistemas asociados (RPAS), y deberán proporcionarse al operador junto con la aeronave (art. 16).

El operador es responsable del mantenimiento y la conservación de la aeronavegabilidad, debiendo ser capaz de demostrar en todo momento que la aeronave pilotada por control remoto (RPA) y sus sistemas asociados conservan las condiciones de aeronavegabilidad con las que fueron fabricados. Además, el operador deberá cumplir con cualquier requisito de mantenimiento de la aeronavegabilidad declarado obligatorio por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

En particular, el operador deberá establecer un sistema de registro de los datos relativos a:

  • a) Los vuelos realizados y el tiempo de vuelo.
  • b) Las deficiencias ocurridas antes de y durante los vuelos, para su análisis y resolución.
  • c) Los eventos significativos relacionados con la seguridad.
  • d) Las inspecciones y acciones de mantenimiento y sustitución de piezas realizadas.

Mantenimiento por el fabricante, titular del certificado de tipo y otras organizaciones de mantenimiento.

En concreto, el real decreto establece que el mantenimiento de las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) podrá realizarse por su fabricante y, en su caso, por el titular de su certificado de tipo, así como por aquellas otras organizaciones de mantenimiento que cumplan los requisitos que se establezcan por orden del Ministro de Fomento (art. 17).

En el caso de las aeronaves pilotadas por control remoto de hasta 150 kg, su operador deberá establecer, sobre la base de las instrucciones del fabricante adaptadas, según sea necesario, al tipo de operaciones a realizar, un programa de mantenimiento adecuado para garantizar la aeronavegabilidad continuada del RPAS, del que formará parte, en todo caso, la estación de pilotaje remoto.

El real decreto prevé también disposiciones específicas para el mantenimiento de las aeronaves pilotadas por control remoto de más de 150 kg. (arts. 18 y 19)

Condiciones para la utilización del espacio aéreo

Todas las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) que no dispongan de certificado de aeronavegabilidad podrán realizar operaciones aéreas especializadas en zonas fuera de aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre, en espacio aéreo no controlado y fuera de una zona de información de vuelo (FIZ), siempre que la operación se realice dentro del alcance visual del piloto (VLOS), o de observadores que estén en contacto permanente por radio con aquél (EVLOS), a una distancia horizontal del piloto, o en su caso de los observadores, no mayor de 500 m y a una altura sobre el terreno no mayor de 400 pies (120 m), o sobre el obstáculo más alto situado dentro de un radio de 150 m (500 pies) desde la aeronave (art. 21).

El real decreto prevé determinados supuestos en los que podrán realizarse operaciones aéreas especializadas, en zonas fuera de aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre, en espacio aéreo no controlado y fuera de una zona de información de vuelo (FIZ), más allá del alcance visual del piloto (BVLOS) y dentro del alcance directo de la emisión por radio de la estación de pilotaje remoto que permita un enlace de mando y control efectivo.

Condiciones generales de utilización del espacio aéreo para la realización de operaciones aéreas especializadas por aeronaves pilotadas por control remoto con certificado de aeronavegabilidad.

Estas aeronaves podrán operar con las condiciones y limitaciones establecidas en su certificado de aeronavegabilidad RPA emitido por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (art. 22).

Las aeronaves con certificado de aeronavegabilidad cuando no se disponga de sistemas para detectar y evitar a otros usuarios del espacio aéreo, solamente podrán operar fuera del alcance visual del piloto (BVLOS) en espacio aéreo temporalmente segregado (TSA) al efecto.

Condiciones generales de utilización del espacio aéreo para la realización de vuelos experimentales.

Los vuelos experimentales solamente podrán realizarse dentro del alcance visual del piloto, o, en otro caso, en una zona del espacio aéreo segregada al efecto y siempre en zonas fuera de aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre, así como en espacio aéreo no controlado y fuera de una zona de información de vuelo (FIZ).

La realización de estos vuelos requerirá, además, el establecimiento de una zona de seguridad en relación con la zona de realización del vuelo.

Excepcionalmente para atender a los nuevos desarrollos de la técnica o las necesidades de la actividad, y a solicitud del operador habilitado conforme a lo previsto en este capítulo, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea podrá autorizar la realización de operaciones aéreas especializadas, distintas de las previstas en el artículo 3.2, o vuelos experimentales con excepciones al cumplimiento de los requisitos establecidos los capítulos II y III y, en su caso, a las condiciones de uso del espacio aéreo previstas en el artículo 23 quater del Real Decreto 552/2014, de 27 de junio (LA LEY 10524/2014), siempre que se acrediten niveles equivalentes de seguridad operacional mediante un estudio aeronáutico de seguridad realizado por el operador que incluya las condiciones o limitaciones que resulte necesario establecer al efecto.

La resolución de autorización, cuya vigencia no podrá exceder de 18 meses, prorrogables, establecerá las condiciones

Acceso a espacio aéreo controlado o zona de información de vuelo (FIZ) y distancia de aeródromos.

Las distancias mínimas de la operación respecto de cualquier aeropuerto o aeródromo, así como el acceso a espacio aéreo controlado o a una zona de información de vuelo (FIZ) para la realización de operaciones aéreas especializadas, estará sujeto a lo previsto en el artículo 23 ter.3, letras b) y c), del Real Decreto 552/2014 de 27 de junio (LA LEY 10524/2014), y a los requisitos establecidos en este artículo.

Condiciones meteorológicas de vuelo visual.

Las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) deben operar de día y en condiciones meteorológicas de vuelo visual (VMC), conforme a lo previsto en el artículo 23 ter.2, letra a), del Real Decreto 552/2014 de 27 de junio (LA LEY 10524/2014) (art. 25).

La realización de vuelos nocturnos requerirá la autorización expresa de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, previa solicitud del operador acompañada del estudio de seguridad previsto en el citado el artículo 23 ter.2, letra a), del Real Decreto 552/2014 de 27 de junio (LA LEY 10524/2014).

Obligaciones generales del operador de las aeronaves

El operador de sistemas de aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS), sin perjuicio del cumplimiento de cualquier otra obligación prevista en este real decreto, deberá, según el art. 26:

  • a) Disponer de la documentación relativa a la aeronave que vaya a utilizar, incluyendo la definición de su configuración, características y prestaciones, así como los procedimientos para su pilotaje, cuando, dichas aeronaves no dispongan, según corresponda, de certificado de aeronavegabilidad RPA o del certificado especial para vuelos experimentales.
  • b) Haber realizado un estudio aeronáutico de seguridad de la operación u operaciones, en el que se constate que pueden realizarse con seguridad, así como, en su caso, la idoneidad de la zona de seguridad para la realización de vuelos experimentales conforme a lo previsto en el artículo 23.2.
  • c) Disponer de una póliza de seguro u otra garantía financiera que cubra la responsabilidad civil frente a terceros por los daños que puedan ocasionarse durante y por causa de la ejecución de las operaciones aéreas especializadas o vuelos experimentales
  • d) Adoptar las medidas adecuadas para proteger a la aeronave de actos de interferencia ilícita durante las operaciones, incluyendo la interferencia deliberada del enlace de radio, y establecer los procedimientos necesarios para evitar el acceso de personal no autorizado a la estación de pilotaje remoto y a la ubicación del almacenamiento de la aeronave.
  • e) Asegurarse de que la aeronave y los equipos de telecomunicaciones que incorpora cumplan con la normativa reguladora de las telecomunicaciones y, en particular, y cuando sea necesario, con los requisitos establecidos para la comercialización, la puesta en servicio y el uso de equipos radioeléctricos.
  • f) Adoptar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de lo dispuesto en materia de protección de datos personales y protección de la intimidad en la LOPD (LA LEY 4633/1999) y en la LO 1/1982, de 5 de mayo (LA LEY 1139/1982), sus normas de desarrollo y normativa concordante.
  • g) Notificar a la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil y al Sistema de Notificación de Sucesos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, según corresponda, los accidentes e incidentes graves definidos en el Reglamento (UE) n.o 996/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de octubre de 2010 (LA LEY 22481/2010), sobre investigación y prevención de accidentes e incidentes en la aviación civil y los sucesos a que se refieren el artículo 4 del Reglamento (UE) n.o 376/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de abril de 2014 (LA LEY 6290/2014), relativo a la notificación de sucesos en la aviación civil.
  • h) Asegurarse de que la operación y el personal que la realiza cumplen con los requisitos establecidos en este real decreto, que durante la realización de la operación el piloto porta la documentación exigida, que está en condiciones de realizar las operaciones conforme a las condiciones y limitaciones previstas en el certificado de aeronavegabilidad RPA o el Certificado especial para vuelos experimentales, cuando proceda, y en la solicitud de autorización o, según sea el caso, en la comunicación previa, así como adoptar cualquier otra medida adicional necesaria para garantizar la seguridad de la operación y para la protección de las personas y bienes subyacentes.

El real decreto establece también obligaciones específicas en relación con la realización de operaciones aéreas especializadas, como disponer de un manual de operaciones que establezca la información y los procedimientos para realizar sus operaciones, así como el entrenamiento práctico de los pilotos para el mantenimiento de su aptitud.

Además el real decreto establece requisitos adicionales relativos a la organización del operador cuando este realice operaciones aéreas especializadas con aeronaves con una masa máxima al despegue que exceda de 25 kg, salvo que realicen únicamente las operaciones descritas en el artículo 21.1 con aeronaves con una masa máxima al despegue que no exceda de 50 kg,

Limitaciones relativas al pilotaje. Sobrevuelo de instalaciones

No podrá pilotarse una aeronave pilotada por control remoto (RPA) desde vehículos en movimiento, a menos que se cuente con una planificación de la operación que garantice que en ningún momento se interponga un obstáculo entre la estación de pilotaje remoto y la aeronave y que la velocidad del vehículo permita al piloto mantener la conciencia situacional de la posición de la aeronave (RPA) en el espacio y en relación con otros tráficos (art. 29).

El piloto y los observadores no podrán realizar sus funciones respecto de más de una aeronave pilotada por control remoto (RPA) al mismo tiempo.

Para el caso de que se precise realizar una transferencia de control entre pilotos o estaciones de pilotaje remoto, el operador deberá elaborar protocolos específicos que deberán incluirse en el Manual de Operaciones a que hace referencia el artículo 27.1, letra a).

Áreas de protección y zonas de recuperación

El operador deberá establecer un área de protección para el despegue y el aterrizaje, de manera que en un radio mínimo de 30 m no se encuentren personas que no estén bajo el control directo del operador, salvo en el caso de aeronaves de despegue y aterrizaje vertical, en cuyo caso el radio podrá reducirse hasta un mínimo de 10 m (art. 30).

Además, el operador deberá establecer zonas de recuperación segura en el suelo de manera que, en caso de fallo, se pueda alcanzar una de ellas en cualquier momento sin riesgo de causar daños a terceras personas y bienes en el suelo. Para su delimitación el operador tendrá en cuenta el resultado del estudio aeronáutico de seguridad.

Objetos y sustancias peligrosas

Está prohibido llevar a bordo de una RPA los objetos y sustancias que se enumeran en la lista de mercancías peligrosas de la última edición efectiva de las «Instrucciones Técnicas para el transporte sin riesgos de mercancías peligrosas por vía aérea» (Documento OACI 9284-AN/905), o que, si no figuran en dicha lista, están clasificadas con arreglo a dichas instrucciones, salvo autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea de conformidad con la normativa aplicable (art. 31).

Sobrevuelo de instalaciones afectas a la defensa nacional, a la seguridad del Estado o consideradas críticas

El sobrevuelo por aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) de instalaciones afectas a la defensa nacional o a la seguridad del Estado, así como las actividades dentro de su zona de seguridad, y de centrales nucleares, sólo podrá realizarse con el permiso previo y expreso del responsable de la infraestructura (art. 32).

Sin perjuicio de las restricciones y prohibiciones establecidas en la Orden de 18 de enero de 1993 (LA LEY 289/1993) sobre zonas prohibidas y restringidas al vuelo, el sobrevuelo por dichas aeronaves de las instalaciones e infraestructuras críticas de los sectores estratégicos previstos en la Ley 8/2011, de 28 de abril (LA LEY 8430/2011), estará sujeto a las prohibiciones o limitaciones que establezca el Secretario de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, en el ejercicio de las funciones que le atribuye el artículo 6 del Real Decreto 704/2011, de 20 de mayo (LA LEY 10413/2011).

En todo caso, el sobrevuelo por dichas aeronaves de instalaciones e infraestructuras de la industria química, transporte, energía, agua y tecnologías de la información y comunicaciones deberá realizarse a una altura mínima sobre ellas de 50 m, y a un mínimo de 25 m de distancia horizontal de su eje en caso de infraestructuras lineales y a no menos de 10 m de distancia respecto de su perímetro exterior en el resto de los casos, salvo permiso expreso de su responsable para operar en esta zona de protección.

Pilotos remotos

Según el art. 33 del real decreto, los pilotos remotos deberán reunir los siguientes requisitos:

  • a) Tener 18 años de edad cumplidos.
  • b) Ser titulares del certificado médico en vigor que corresponda conforme a lo previsto en este capítulo, emitido por un centro médico aeronáutico o un médico examinador aéreo autorizado.
  • c) Disponer de los conocimientos teóricos necesarios, conforme a lo previsto en el artículo siguiente.
  • d) Disponer de un documento que constate que disponen de los conocimientos adecuados acerca de la aeronave del tipo que vayan a pilotar y sus sistemas, así como formación práctica en su pilotaje. Parte de la formación práctica en el pilotaje podrá desarrollarse en sistemas sintéticos de entrenamiento.
  • e) Para vuelos en espacio aéreo controlado, disponer de los conocimientos necesarios para obtener la calificación de radiofonista, acreditados mediante habilitación anotada en una licencia de piloto o certificación emitida por una organización de formación aprobada (ATO) o escuela de ultraligeros, así como acreditar un conocimiento adecuado del idioma o idiomas utilizados en las comunicaciones entre el controlador y la aeronave, atendiendo a las condiciones operativas del espacio aéreo en el que se realice la operación.

Sin perjuicio de la responsabilidad del piloto, el operador es responsable del cumplimiento de los requisitos previstos en este capítulo por los pilotos de las aeronaves operadas por ellos.

Según el art. 34 la justificación de los conocimientos teóricos exigibles a los pilotos remotos podrá justificarse por ser o haber sido titular de cualquier licencia de piloto, incluyendo la licencia de piloto de ultraligero, emitida conforme a la normativa vigente y no haber sido desposeídos de la misma en virtud de un procedimiento sancionador, o, en relación con las aeronaves de masa máxima al despegue no superior a 25 kg, por disponer de un certificado emitido por una organización de formación, previa demostración como requisito de acceso, de que disponen de los conocimientos necesarios para comprender las materias que les van a ser impartidas.

Mantenimiento de la aptitud de piloto remoto y libro de vuelo

Para el mantenimiento de su competencia práctica (art. 33.1, letra d), los pilotos que operen RPAS habrán de ejercer sus funciones de forma regular, de manera que en los últimos 3 meses se hayan realizado al menos 3 vuelos en cada categoría de aeronave en que se pretendan realizar operaciones, sean dichos vuelos de operación normal o específicos de entrenamiento. Parte de esa actividad podrá realizarse en sistemas sintéticos de entrenamiento. Además, se deberá realizar un entrenamiento anual específico en cada categoría de aeronave y para cada una de las actividades que se vayan a realizar.

Para acreditar el cumplimiento de todo lo anterior, el piloto llevará un libro de vuelo en que se anotarán las actividades de vuelo y entrenamiento realizadas.

Cuando estén en el ejercicio de sus funciones, los pilotos deberán portar los documentos y certificados acreditativos de todos los requisitos exigidos, así como la acreditación de que el operador dispone de la habilitación para realizar la operación, según proceda, mediante copia de la comunicación previa presentada o la correspondiente autorización, según proceda.

Observadores

Según el art. 38, los observadores que apoyen a los pilotos en vuelos EVLOS deberán al menos, acreditar los conocimientos teóricos correspondientes a un piloto remoto.

Comunicación previa

El ejercicio de las operaciones aéreas especializadas contempladas en el artículo 21.1 y 2, letra a), siempre que no se realicen en espacio aéreo controlado o dentro de una zona de información de vuelo (FIZ), y la realización de vuelos experimentales, por aeronaves cuya masa máxima al despegue sea igual o inferior a 25 kg, estará sujeta a la comunicación previa a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (art. 39).

Igualmente queda sujeta a comunicación previa la habilitación para el ejercicio de las operaciones aéreas especializadas previstas en el artículo 21.1 por aeronaves cuya masa máxima al despegue no exceda de 50 kg, siempre que no se realicen en espacio aéreo controlado o dentro de una zona de información de vuelo (FIZ).

El real decreto detalla también la documentación que, además de lo anterior, el operador estará obligado a disponer y conservar a disposición de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (estudio aeronáutico de seguridad; póliza de seguro u otra garantía financiera que cubra la responsabilidad civil frente a terceros; descripción de la caracterización de dichas aeronaves, incluyendo la definición de su configuración, características y prestaciones o, cuando sea el caso, el certificado de aeronavegabilidad RPA de dichas aeronaves, etc.

Autorización previa

Según el art. 40 del real decreto, están sujetas a la previa autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea:

  • a) Las operaciones aéreas especializadas y vuelos experimentales por aeronaves cuya masa máxima al despegue sea superior a 25 kg, a excepción de las operaciones a que hace referencia el artículo 39.1, segundo párrafo.
  • b) Las operaciones aéreas especializadas contempladas en el artículo 21.2, letra b), y 3.
  • c) Las operaciones aéreas especializadas que, conforme a lo previsto en el artículo 24, pretendan operar en espacio aéreo controlado o en una zona de información de vuelo (FIZ), incluida la zona de tránsito de aeródromo.
  • d) Las operaciones aéreas especializadas o vuelos experimentales realizados de noche, conforme a lo previsto en el artículo 25.
  • e) Cualquier modificación en las condiciones de ejercicio de las actividades a que se refieren las letras anteriores o de los requisitos acreditados para obtener la autorización.

La solicitud del operador de autorización y sus modificaciones tendrán el contenido mínimo previsto en el artículo 39.2 para la comunicación previa y junto a ella deberá presentarse la documentación complementaria a que se refiere el artículo 39.3, junto con los estudios aeronáuticos de seguridad a que se refieren los artículos 24.3 y 27.2, letra a), en los supuestos contemplados en dichos preceptos y el certificado de aeronavegabilidad RPA o el certificado especial para vuelos experimentales, cuando la masa máxima al despegue de las aeronaves incluidas en la solicitud exceda de 25 kg.

El real decreto establece condiciones especiales cuando se solicite autorización para la realización de operaciones especiales más allá del alcance visual del piloto (BVLOS) en los supuestos del artículo 21.2, letra b), y 22.

Transcurrido el plazo máximo de seis meses sin que se haya dictado resolución expresa, el interesado podrá entender denegada su solicitud de conformidad con lo previsto en la disposición adicional decimonovena de la Ley 21/2003, de 7 de julio (LA LEY 1168/2003).

Eficacia de la comunicación previa o autorización

La comunicación previa o autorización para la realización de operaciones aéreas especializadas, y sus modificaciones, habilita para el ejercicio de la actividad por tiempo indefinido, con sujeción, en todo caso, al cumplimiento de las limitaciones o condiciones de la operación establecidas en la comunicación previa o en la autorización, según proceda, y de los requisitos exigidos en la normativa de aplicación y en tanto se mantenga su cumplimiento.

La realización de operaciones aéreas especializadas en circunstancias operacionales o condiciones específicas no contempladas en los estudios aeronáuticos de seguridad, general o específicos, previsto en este real decreto, requerirá la modificación de la comunicación previa o autorización, debiendo presentarse el correspondiente estudio complementario que contemple las nuevas circunstancias o condiciones específicas inicialmente no previstas.

Situaciones de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública.

Cuando conforme a la legislación aplicable en relación con el deber de colaboración de los ciudadanos ante situaciones de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública, las autoridades públicas responsables de la gestión de tales situaciones requieran la colaboración de los operadores habilitados conforme a lo previsto en este capítulo para el ejercicio de operaciones aéreas especializadas, éstos podrán realizar vuelos que no se ajusten a las condiciones y limitaciones previstas en este real decreto. En caso de que estos vuelos hayan de realizarse en espacio aéreo controlado, en una zona de información de vuelo, incluida la zona de tránsito de aeródromo o dentro de las zonas de protección establecidas en el artículo 23 ter.3, letra b), del Real Decreto 552/2014, de 27 de junio (LA LEY 10524/2014), el operador habrá de coordinarse previamente con el proveedor de servicios de tránsito aéreo correspondiente.

El operador, en estos casos, debe planificar y ejecutar estos vuelos de modo que minimice los riesgos para terceros.

Modificación del Reglamento del aire y disposiciones operativas comunes para los servicios y procedimientos de navegación aérea

La Disposición final primera adiciona un nuevo capítulo VIII, Sistemas de aeronaves pilotadas por control remoto (RPAS), al RD 552/2014 (LA LEY 10524/2014), renumerando el actual capítulo VIII como IX.

Este nuevo capítulo VIII incluye los arts. 23 bis (Reglas del aire aplicables a las aeronaves pilotadas por control remoto), a 23 quáter (Requisitos de los equipos).

Derecho transitorio

En cuanto a las normas transitorias, estas prevén que: 1. Los operadores de aeronaves pilotados por control remoto (RPA) habilitados para la realización de operaciones aéreas especializadas o vuelos experimentales conforme a lo previsto en el artículo 50 de la Ley 18/2014, de 15 de octubre (LA LEY 15778/2014), disponen de un plazo de tres meses para adaptarse a lo dispuesto en este real decreto. 2. A las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) de más de 150 kg y hasta 450 kg de masa máxima al despegue, les será de aplicación lo dispuesto en el artículo 18.1 y 2, hasta que se adopte la normativa específica sobre aeronavegabilidad de aeronaves ultraligeras motorizadas y, 3. Las organizaciones que hayan recibido formación adecuada del fabricante o, en su caso, del titular del certificado de tipo y dispongan de la documentación técnica de la aeronave necesaria para el ejercicio de sus funciones, podrán realizar el mantenimiento de las aeronaves hasta que se adopte la orden prevista en el artículo 17.

Derogación normativa

La Disposición derogatoria única declara que a la entrada en vigor de este real decreto surtirá efecto la derogación prevista en el apartado dos de la disposición final segunda de la Ley 18/2014, de 15 de octubre (LA LEY 15778/2014).

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